Desde hace un par de años mis amigos y yo tenemos la tradición de hacer un viaje al final de cada año para compartir un momento juntos. El Volcán de Ipala fue el destino de 2018 ya que nos llamaba mucho la atención su laguna ubicada en el cráter y el hecho de poder acampar a la orilla del mismo.

Lo planeamos y nos organizamos unas semanas antes pero no todo salió como lo esperábamos. Te cuento la historia de posiblemente uno de los viajes más extraños que he tenido durante mi vida.

¿Cómo fue el viaje al Volcán y Laguna de Ipala?

La foto de grupo (aunque faltaron algunos)

Como somos un grupo de más de 10 personas el principal inconveniente era el transporte ya que el Volcán se encuentra a más de 180 km de la Ciudad Capital y necesitábamos llevar varias cosas como la comida, carpas, agua y ropa. Uno de los compañeros logró conseguir un microbus que nos ayudó a llevar todo hasta el Volcán.

Tomamos la ruta de Carretera a El Salvador, pasando por Santa Rosa y llegando a Ipala, Jutiapa donde se encuentra el Volcán.

Nuestra idea era dejar el microbus parqueado en la parte baja del Volcán y subir caminando con las cosas pero debido a unos errores en orientación (no conocíamos la ruta exacta para llegar) paramos tomando la ruta equivocada y sin darnos cuenta ya estábamos en la cima del Volcán.

A pesar de que salia de nuestros planes el hecho de llegar con el microbus nos beneficio por la cantidad de cosas que llevábamos.

Entrada a la laguna

Al ser área protegida se paga la entrada; en este caso pagamos Q20.00 por persona que incluía la entrada y el derecho a acampar. Pasado el registro entramos al cráter del Volcán y sin duda fue un momento hermoso ver la laguna en todo su esplendor.

Según había leído el volcán cuenta con microclimas y por lo general el cráter era templado y frío por las noches. Durante el trayecto se pudo apreciar estos microclimas, haciendo calor antes de llegar al cráter y frío con fuertes vientos en la laguna.

Misma hora pero 200mts de diferencia

Logramos ubicarnos cerca de la laguna y preparamos el almuerzo (hay churrasqueras y servicios sanitarios disponibles) comimos, platicamos, convivimos y hasta llenamos algunas encuestas realizadas por parte del equipo que cuida el lugar.

Acampamos a la orilla de la Laguna

Después llego un momento crucial, ubicar las carpas. Llevábamos ya un par de horas en el lugar y el clima no parecía mejorar por lo que sabíamos que la noche sería dura y escoger un lugar adecuado para acampar era primordial.

Nos recomendaron un lugar donde había varias piedras y donde no pegaba mucho el aire pero no lo encontramos; en parte queríamos ver el amanecer por lo que acampamos cerca de la laguna (que ilusos fuimos) preparamos las carpas y dejamos todas las cosas ahí.

En el lugar se encuentran varios senderos y miradores que rodean la laguna; juntamos al grupo y caminamos en varios de estos senderos. El camino es increíble, lleno vegetación y con varias especies de flora y fauna de la región.

Volcan y Laguna de Ipala - Un Lente Anonimo
Senderos alrededor de la Laguna

Una vez terminamos de recorrer los senderos regresamos a las carpas donde aprovechamos las últimas horas de luz para organizar las cosas y tomar las respectivas fotos en la laguna.

La noche caía y el clima no hacía más que empeorar, fuertes vientos azotaban las carpas y las temperaturas bajaban rápidamente.

Con un par de amigos bajamos a traer unas cosas al microbús y mientras en la cima la oscuridad hacía presencia, en el parqueo (que se encontraba si mucho 200 metros abajo) la vista era totalmente diferente. Un atardecer de ensueño dando un espectáculo de belleza.

Fue uno de los mejores momentos del viaje, el clima era cálido (microclimas) y teníamos de frente el sol ocultándose en el horizonte tiñendo el cielo de naranja rojizo con el Volcán Suchitán de fondo. Tomamos un par de fotos (muchas fotos) y disfrutamos del momento varios minutos.

Regresamos a las carpas con las cosas que teníamos que llevar y al llegar nos topamos con un ambiente totalmente diferente; frío extremo, vientos muy fuertes y una pequeña llovizna que complicaba la visibilidad. Intentamos sacar algunas fotos para retratar el momento.

Contamos la experiencia del atardecer a nuestros otros compañeros y decidimos bajar nuevamente para hablar unos momentos en un ambiente más tranquilo. Este fue un momento muy especial del viaje que hizo que valiera la pena y el cuál se merece su propio artículo.

He sido fanático del cielo nocturno desde que tengo memoria y me entusiasmaba poder ver el cielo desde la cima del Volcán de Ipala y en esos momentos de conversación con mis amigos en el parqueo encontré lo que buscaba (en la cima era imposible por el clima); un cielo totalmente despejado e iluminado por una inmensa cantidad de estrellas con la dicha de poder ver a Marte y la ISS pasar.

Luego de pasadas unas horas regresamos a las carpas; el clima arriba seguía igual o peor pero a pesar de eso logramos calentar (entibiar diría yo) agua para hacer chocolate y junto con un par de galletas cenamos.

Durante la noche no pude conciliar el sueño y solo me quedaba esperar las primeras señales de luz para salir de aquel lugar. Pasadas las 6:00 am el sol seguía sin aparecer (y nosotros queriendo ver el amanecer) hasta que por fin hizo su acto de presencia, salimos de las carpas y decidimos retirarnos del lugar.

Logré grabar un pequeño clip de video todo con lo último que me quedaba de batería antes de recoger todo para recordar el momento.

Como pudimos llevamos todo al microbus y nos despedimos del Volcán de Ipala.

Conclusión

Quiero aclarar que con esta historia no quiero dejar en mal el lugar, para nada, simplemente es contar nuestra experiencia durante el viaje.

Nosotros éramos conscientes de que el clima se podía complicar e íbamos preparados con lo necesario para no pasar penas, al final fue así y gran parte de nuestros planes no salieron como debían pero es totalmente normal cuando se trata de lugares naturales, no podemos controlar a la naturaleza.

El Volcán y Laguna de Ipala es un lugar muy especial y maravilloso para visitar, sin duda tengo pensado regresar ya con más experiencia y lo recomiendo totalmente siempre tomando las precauciones necesarias.

Agradezco a las autoridades del lugar por mantenernos informados durante nuestra estadía y a mis amigos que, a pesar de que algunos se fueron decepcionados , hicieron de este un gran viaje.

Nos volveremos a ver Volcán de Ipala.